El canto de la arena

Desde tiempos inmemoriales los beduinos en sus regulares travesías por el desierto han escuchado las voces de los genios (djinn, tramposos y maliciosos guardianes de los lugares donde se supone que el hombre no debe deambular) comunicándose con las estrellas y tratando de atraer a los viajeros desprevenidos a su perdición.

En palabras de Marco Polo:

“Cuando los viajeros están en movimiento durante la noche, se oye hablar a los espíritus. Algunas veces los genios los llaman por su nombre; otras, emiten sonidos musicales, o como el retumbar de tambores. Llenan el aire con los sonidos de toda clase de instrumentos musicales, tanto de tambores como ruidos de armas”.

A pesar de que hoy es un fenómeno bien documentado y conocido (sabemos de más de 100 dunas alrededor del mundo que “cantan”) todavía no contamos con una explicación detallada del mecanismo por el cual sucede.

Investigadores de Caltech han hurgado en el asunto y descubierto varias particularidades que deben tener tanto la arena que compone la duna como la duna en sí, pero aunque se sabe que el sonido procede de la resonancia de los granos de arena frotándose al producirse una avalancha, no está claro el por qué de que en un mismo desierto una duna cante y las demás no.

Quien quiera adentrarse en las leyendas en torno a las dunas cantantes puede visitar este link.

Y para quien quiera escucharlas cantar sin moverse de donde está…

 

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