Ningún espanto

La palabra espanto proviene etimológicamente del latín “expavere”, integrando el sufijo “ex” que indica que sale o se exterioriza y por “pavere”. Podría entenderse como miedo excesivo que nos inducen a diferentes tipos de acciones. gritar, correr, tembral, etc.

Quizás este miedo excesivo generó en Teresa y Luis la concepción y exteriorización de Espanto, cuya sonoridad esta bordeada por melodías simples que oscilan entre el pop y el rock. Una particularidad son sus letras, que hablan de lo cotidiano pero aplicando ciertas dosis de observación y picardía.

 

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