>>Entrevista<< BRÖDER: El color del pop.

En la vida de un músico los desafíos son múltiples, incluso van mutando a lo largo de tiempo. Algunos son conceptuales y otros más terrenales, pero sin dudas hay uno que se presenta tarde o temprano: la identidad. Está claro que esto no se consigue de un día para otro, me gusta pensar que es el resultado de una extensa búsqueda, de laburo, de un viaje a la introspección. Alejandro Saporiti, quien forma parte de la ascendente banda Nidos, decidió emprender este camino. Tuve el agrado de compartir una extensa y cálida entrevista donde me contó como fue atravesar este proceso, sus inicios y próximos desafíos.

¿Cómo surge el nombre Bröder?

Bröder en verdad tiene la raíz más en el dibujo que en la música, yo venía dibujando mucho y recuerdo que en un momento mi amigo, Jaime James –Louta-, empezó a grafitear y como que también me metió en ese mundo. Él tenía su tag (Jack) y pensaba… está buena la movida del graffiti. Ahí pensé en tener un nombre artístico.  En esta búsqueda, me acuerdo que cuando me fui de viaje a Bolivia, Perú y Ecuador estaba en un hostel y escuché la palabra brother, que era una palabra que venía escuchando mucho. Escribí brother por primera vez y me re gustó, después le agregue la diéresis en la O que le hacía como una carita, le saque el TH y le puse una D que está buenísimo, es par. Muchos años después me encontré con cómo ponerle a este proyecto y la verdad que no me convencía Alejandro Saporiti, era re de cantautor, como que no daba.

¿Como es tu llegada, tu contacto a lo artístico, a lo musical?

Yo viví de los tres a los diez años en Italia. Siempre volvía para acá en la época de fiestas y como mis primos estaban terminando los últimos días en la primaria y mis viejos tenían cosas que hacer, nos dejaban en las casa de mis abuelos. Mi abuelo era un tipo que recontra dibujaba, tremendo artista, hacía esculturas, escribía, es un poco como el germen artístico de la familia. Le enseñó a dibujar a mi mamá y después me enseño a mí. Con internet de por medio me puse a googlear tutoriales de manga y empecé con las historietas. El dibujo me viene acompañando a la par que la música, incluso desde antes. El lado de la música viene más por mi viejo, él es cantante (de coros), cantó en el Colón y ya desde chico lo acompañaba a sus recitales.

¿Cómo se manifiesta esta necesidad de crear el proyecto solista?

A mi lo que me pasa, desde siempre, es que compongo mucho. Cuando entré a Nidos no dejé ese lado. En la banda cada uno tiene un estilo muy particular, dentro de la fórmula Nidos cada uno agrega su condimento y funciona. Muchas veces me pasaba que armaba temas que no eran muy para Nidos. Yo siempre coqueteaba con la idea de tener mi proyecto, pero quizás un poco por el lado de la obsesión y por la calidad o por encontrar la canción que realmente represente el flash, el sueño se venía tirando para adelante. De repente llegó el 2016, el año de la acción (me encanta ponerle títulos a los años) y dije: bueno este es el año en donde voy a sacar mi disco, voy a sentarme y darme este gusto que vengo tirando para adelante. Lo que pasó también fue que el año pasado estuve tocando mucho en otros proyectos, como Louta o Ignacio del Pórtico.

¿Tuviste una búsqueda específica en el sonido del disco?

Los temas de por sí tienen una impronta de los gustos personales, de las influencias. A la hora de producirlos y llevarlos como a una etapa más elevada de audio y de sonido se tuvieron en cuenta las referencias mentales que venían de la hora de la creación. Para este disco escuché mucho Gorillaz, que fue como una guía que estuvo muy presente. No es una obra donde digas este tema es parecido a esto o al otro, sino que cada tema tiene su propio universo. Después hay mucho de Jungle, que tiene esta cosa negra, ese gospel, ese groove, me gusta mucho esa gordura de los temas y sobre todo los coros, todo el tiempo parece que están cantando 10 personas a la vez: el complemento, esa fue una re guía estética para el disco. Por otro lado siento que este es un disco de pop, son temas de menos de 3 minutos en donde no hay mucha vuelta, es un mensaje concentrado y laburado para que al otro le sea fácil de digerir. Siento que se logró conseguir un color de pop que no escuché en la Argentina, sí afuera, me gusta sentir que lo pude importar de alguna forma. Hay un re laburo de audio, de hecho tardé un año en grabarlo.

¿Cómo definirías el disco?

Es un disco de 22 minutos, un postrecito, tipo brunch, te lo comes de a bocaditos. Los temas son estrofa, estribillo, estrofa, estribillo, no hay partes C, no hay muchas vueltas, es muy directo pero tiene muchos colores, da para muchas situaciones.

Me imagino que el desafío va estar en presentarlo en vivo

Bueno de hecho presentarlo en vivo va a ser un re desafío, primero porque nunca estuve de frontman (va estar piola), y segundo porque quiero armar una banda grande. Sueño un poco con la big band, en mi cabeza tengo dos o tres coristas, dos violas, teclado, bata y bajo. Como que hay mucha gente arriba del escenario, pero me re gusta eso, siento que esta va a estar bueno ver ese formato, y que este disco es para tocarlo en vivo.

 

 

** El material de Bröder estará disponible a partir del 23 de Marzo vía You Tube, y a la noche de ese mismo día se realizará una escucha en vivo en el Club Cultural Matienzo en el marco de la fecha Ixtlán + Coya.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *