>>Cobertura AR<< Fiero en Niceto Club

Pasada la medianoche del sábado 16 de septiembre, el Lado B de Niceto abrió las puertas a la primera Fiesta Fiera, una fiesta organizada íntegramente por Fiero. Bandas amigas, djs invitados y algunas sorpresas acompañaron una nueva presentación de Fiero en Capital.

No tardó mucho en llenarse el Lado B. Para la una y media ya eran más de doscientas personas las que entre cervezas y amigos entraban en calor al ritmo de Súper 8, la banda encargada de abrir la noche, y algunas más las que una hora después seguían bailando cada vez más arriba con el sonido andino-electrónico de Dj Laucha. Con la sala llena y el público en trance, fueron pocos los que vieron a Fiero subirse al escenario. Despacio y casi sin molestar, los primeros acordes de Fiero se amalgamaron con las pistas de Dj Laucha y así arrancó el show, a pura zapada.

Lo que vino después siguió la línea de esos primeros minutos: improvisación, complicidad, una fuerza arrolladora y una conexión íntima con el público fueron los cuatro pilares de una noche que desdibujó los límites entre la banda y la audiencia, entre los seguidores de siempre y los nuevos, entre los del palo del rock y los del palo electrónico. Los solos de guitarra del Flaco (Mariano Abelenda), mezcla de blues y rock de corte ’70, los bombos y platos de Sebastián (Corso) y el bajo siempre grave de Juan (Batista) se mezclaron entre los equipos a válvulas y los sintetizadores y teclados futuristas de Pey (Sergio Vasermanas), dando a Fiero un sonido único y bien distinto al de los discos de estudio. A eso se sumó la presencia de Fiero arriba del escenario; arriba y también abajo. Después de un coreo a capella de “Muerte”, el corte del último disco Sopa de Perdedores, acompañado de mosh y pogo, llegó el turno de “Tomá Puto”, y de Juan de bajar a mezclarse entre el público con el bajo al hombro, como ya es habitual en los recitales de Fiero. Lo que fue novedad es que durante casi dos minutos, y al grito de “abajo, más abajo”, Juan puso de rodillas a todo Niceto, que acuclillado y sorprendido esperó la explosión final de la batería de Sebastián para salir disparado por el aire.

El clima era de verano; calor, sudor, sonrisas y agradecimiento de ambas partes. “Loco, son una masa” se escuchaba desde el escenario, “¡Vamos Fiero!”, devolvían desde abajo. En medio de ese festejo, nada mejor que una ronda de cervezas heladas, y gratis, para los bailarines y agitadores. La primera sorpresa de la Fiesta Fiera refrescó gargantas y corazones para seguir con toda al ritmo de “Cagón”, con Pato Larrea de Súper 8 como invitado, y dar lugar a “Río”, el único tema lento de la noche, adelanto de Cuero, el disco que se viene. Con el pequeño respiro, Fiero siguió agitando al público. “A ver si tapamos el ruido del Lado A”, gritaba el Flaco mientras el Lado B estallaba en palmas. En este espíritu de comunión absoluta llegó el final, y esta vez fue Seba quien se bajó del escenario con los palillos en la mano para fundirse en abrazo con su gente. En medio de este abrazo-ronda comunal donde amigos, músicos y desconocidos se hacían uno, sonaba fuerte y al unísono el coro de “Flotando”, último tema de un show que dejó a todos boquiabiertos, y con sed de un poco más.

Al pie del cañón estuvo Dj Urraca para calmar la sed y que todos siguieran bailando mientras se preparaba la última sorpresa de la noche: Caballos en la disco, el proyecto paralelo de Fiero. Mismos integrantes, sin guitarra y con un octapad reemplazando a la batería, los Fiero se transformaron en un Dj de carne y hueso y cuatro cabezas. En clave puramente electrónica, y con gente que se sumó desde el Lado A, la fiesta siguió hasta el amanecer.

Fotos: Ivan Dejenaro.

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